El verano de 2026 está dejando una realidad cada vez más habitual para las comercializadoras de energía: adaptar los procesos de facturación a cambios regulatorios que pueden variar de un mes para otro.
El Real Decreto-Ley 18/2026 ha introducido una retirada progresiva de las medidas fiscales extraordinarias aplicadas durante los meses anteriores, estableciendo diferentes escenarios para julio, agosto y septiembre. Esto ha obligado a muchas compañías a revisar configuraciones, validar procesos y comprobar que los impuestos aplicados en cada factura son los correctos en lo relativo al IVA, Impuesto Especial sobre la Electricidad y el Impuesto sobre Hidrocarburos.
Electricidad y el Impuesto sobre Hidrocarburos.
Además, en algunos casos, quedan condicionados a la evolución del IPC energético. Esto significa que una parametrización correcta en julio puede no ser válida en agosto, y que dos clientes aparentemente similares pueden requerir tratamientos fiscales diferentes.
Sin embargo, la dificultad no reside únicamente en conocer la normativa. El verdadero desafío consiste en trasladar esos cambios a los sistemas de facturación sin afectar a la operativa diaria.
Riesgos de una parametrización incorrecta
Cuando una comercializadora gestiona miles de contratos, cualquier modificación fiscal debe aplicarse de forma precisa y en el momento adecuado.
Durante estos meses hemos visto cómo era necesario revisar distintos conceptos tributarios asociados al suministro eléctrico y al gas natural, así como verificar periódicamente qué tipos impositivos debían mantenerse vigentes en función de los criterios establecidos por la norma.
El riesgo de una parametrización incorrecta puede traducirse en:
- Facturas emitidas con impuestos incorrectos.
- Refacturaciones posteriores.
- Incremento de consultas y reclamaciones.
- Sobrecarga del equipo de atención al cliente.
- Costes operativos adicionales.
- Pérdida de confianza por parte del consumidor final.
Automatización y adaptación desde nuestro ERP de facturación
Cada vez que se produce un cambio normativo, los departamentos de operaciones, facturación y atención al cliente deben coordinarse para garantizar que todo funciona correctamente. En este contexto, no solo es importante adaptar los procesos internos, sino también mantener informados a los clientes con la antelación suficiente para que puedan preparar su operativa y cumplir con los nuevos requisitos regulatorios.
Cuando el ajuste depende de procesos manuales
Cuando estos ajustes dependen de procesos manuales, hojas de cálculo o revisiones posteriores, el margen de error aumenta considerablemente.
Por el contrario, disponer de sistemas, como SIGE y EnergIA capaces de adaptar tarifas, impuestos y parámetros de facturación de forma controlada permite minimizar incidencias y ofrecer una respuesta mucho más rápida ante cualquier modificación regulatoria.
Además, desde Grupo Audinfor realizamos un seguimiento continuo de la evolución regulatoria para trasladar a nuestros clientes toda la información relevante con el tiempo necesario, ayudándoles a anticiparse a los cambios y a afrontar cada nueva obligación con mayores garantías.
Y esto resulta especialmente importante en momentos como los vividos durante 2026, donde varios cambios legislativos han obligado a revisar continuamente la operativa de las comercializadoras.
¿Está preparada tu comercializadora para el próximo cambio normativo?
El RDL 18/2026 es solo un ejemplo más de una tendencia que lleva años acelerándose: el entorno regulatorio energético cambia cada vez más rápido.
Las comercializadoras que seguirán creciendo serán aquellas capaces de automatizar la adaptación normativa, reducir tareas manuales y garantizar que sus sistemas de facturación evolucionan al mismo ritmo que la regulación.
En Grupo Audinfor llevamos años ayudando a comercializadoras eléctricas y de gas a afrontar cada cambio regulatorio con seguridad y tranquilidad.
¿Tu actual ERP de facturación está preparado para adaptarse a los próximos cambios regulatorios? Hablemos y te enseñaremos cómo lo resolvemos en EnergIA.
¿Tu actual ERP de facturación está preparado para adaptarse a los próximos cambios regulatorios?